Va por la utopía: Alfaro y sus dirigidos piensan en Alemania
Tras un complicado debut, la Selección de Paraguay se clasificó como uno de los mejores terceros y reeditará el histórico compromiso disputado en Corea-Japón 2002.
La Selección de Paraguay llegó con muchas expectativas a la Copa del Mundo de Estados Unidos, Canadá y México 2026 luego de 16 años de ausencia. Tras haber realizado unas grandísimas Eliminatorias— derrotando a Argentina, Brasil y Uruguay en el proceso—, los dirigidos por Alfaro llegaban con argumentos de sobra para ilusionar a su país.
Aun así, la selección paraguaya fue de menos a más en la competición. En el debut tuvo una actuación terrorífica, completamente irreconocible y sobrepasado por el contexto. Ya en el segundo compromiso, se vio a la Paraguay que había acostumbrado al espectador: aguerrida, tenaz, inteligente. Por último, en el compromiso ante Australia fue más cauta, pregonando el orden y el cero en arco propio.
Ahora bien, tendrá en dieciseisavos de final a una de las grandes candidatas: Alemania. El seleccionado teutón aplastó a Curazao 7-1, sobrevivió y dio vuelta el marcador ante Costa de Marfil 2-1 y cayó, ya clasificado primero de su grupo, ante una necesitada Ecuador 1-2.
Die Mannschaft y La Albirroja ya cuentan con un partido en su haber, dado que se enfrentaron por los octavos de final del Mundial Corea-Japón 2002. En aquella ocasión, los alemanes se impusieron 1-0 con el tanto de Oliver Neuville sobre el final del encuentro y terminaron llegando hasta la final del certamen, donde cayeron 0-2 ante Brasil.
Si alguien puede desentramar el poderío germano es el cazador de utopías, Gustavo Alfaro. A lo largo de su proceso al mando del seleccionado paraguayo, Alfaro ha dado sobradas muestras de lo que puede llegar a dar este equipo y ante la escuadra europea deberá tener su mejor presentación. La solidez defensiva como bastión, sumado al despliegue físico y la inventiva de Almirón y Enciso, serán los ejes fundamentales para darle una oportunidad a Paraguay.