Suiza ante Argentina: el orden táctico frente a las individualidades
Tras dejar en el camino a Colombia, el seleccionado helvético buscará dar uno de los grandes golpes de la competencia; mientras que la Albiceleste intentará hacer pesar su jerarquía sin la necesidad de sufrir hasta el final.
Con la primera semifinal confirmada entre Francia y España, resta saber quiénes irán por la otra parte de la llave. Para ello, Suiza y Argentina se enfrentarán en un compromiso que tendrá a los comandados por Lionel Scaloni como los grandes favoritos por peso propio, pero a los de Murat Yakin con expectativas reales de plantarse como un rival durísimo.
Los helvéticos han sabido construir una campaña sumamente seria en esta edición de la Copa del Mundo, consolidándose a través de un bloque defensivo compacto. En los dieciseisavos de final no pasaron mayores sobresaltos y eliminaron con autoridad a Argelia por 2-0, demostrando que saben manejar los ritmos del partido una vez que se encuentran en ventaja y por los octavos supieron defenderse de gran manera ante Colombia, llegando hasta los penales.
Por parte del seleccionado argentino, ha tenido un desempeño bastante irregular en el certamen, logrando buenos resultados, pero quedando en el debe respecto a las formas. La Albiceleste ha tenido que apelar a la mística y al sufrimiento extremo para avanzar: primero necesitó del tiempo suplementario para quebrar a Cabo Verde con un tanto en el minuto 111, y luego debió destrabar un complejísimo cotejo ante Egipto en el segundo minuto de descuento del tiempo reglamentario (92').
En cuanto a lo que será el desarrollo del juego, el equipo sudamericano se ve imperativamente obligado a adoptar una postura más propositiva, asumiendo la iniciativa y evitando cederle la pelota a su rival, dado que en los compromisos anteriores demostró que le cuesta muchísimo recuperarla una vez que la pierde. A su vez, los dirigidos por Scaloni deberán estar sumamente atentos a los contraataques suizos, ya que las transiciones defensivas en partidos pasados fueron lentas y deficientes, situación que ante el orden táctico del seleccionado helvético podría pagarse caro.
La actuación de Granit Xhaka será vital para el funcionamiento suizo; el experimentado mediocampista es el eje y el termómetro del equipo, encargándose de tapar las líneas de pase entrelíneas y lanzar los contraataques. En cuanto al otro bando, la capacidad de desequilibrio de sus figuras, en especial de Messi, en el último tercio será la llave para romper un planteamiento suizo que prácticamente no ha concedido goles desde que iniciaron los partidos de eliminación directa.
Por lo tanto, Suiza y Argentina se batirán en un gran duelo estratégico que promete ser emocionante por un cupo en las semifinales de la Copa del Mundo 2026, buscando meterse entre los cuatro mejores del planeta, en donde esperará Inglaterra o Noruega.