Se traicionó a sí mismo y lo pagó: Países Bajos eliminado
La Naranja Mecánica cayó por penales ante Marruecos tras el 1-1 en los 120 minutos y se despidió de la Copa del Mundo 2026.
En uno de los compromisos que más prometía por los dieciseisavos de final de la Copa del Mundo 2026, la Selección de Marruecos eliminó a Países Bajos en los penales tras el empate 1-1 en los 120 minutos de juego. Cody Gakpo había abierto el marcador para el conjunto neerlandés a los 72 minutos y, sobre el segundo minuto de adición, Issa Diop decretó el empate final.
Tras la persistencia del empate, el cotejo se definió desde el punto de penal, donde los comandados por Koeman estrellaron un remate en los palos— Kluivert—,el otro directamente fuera del arco— Timber— y el quinto fue atajado por Bono— Summerville—. Por parte de los marroquíes, El Aynaoui y Hakimi le pegaron a los caños y tanto Rahimi como Talbi y Saibari anotaron para el 3-2 final.
Ahora bien, La Naranja Mecánica se traicionó a sí misma desde el planteamiento inicial con la inclusión de un marcador central, Nathan Aké, por sobre un volante creativo como lo es Tijjani Reijnders. Esto se debe a que no solo fue un cambio de protagonistas, sino también de esquema, despojándose de la 4-3-3 que había utilizado con éxito en la fase de grupos para pasar a una formación con cinco defensores.
Cabe destacar que la inclusión de un defensor central no siempre significa adoptar una postura defensiva, dado que esto puede favorecer la proyección de los laterales por las bandas. No obstante, esta idea dista mucho de lo que llevó a la práctica la escuadra europea. Tanto Dumfries como Van de Ven se limitaron completamente a las labores de marca, teniendo un nulo peso en ofensiva, generando que la línea de los tres delanteros quedase completamente aislada.
El seleccionado neerlandés ya había implementado esta estrategia en el complemento ante Japón por la fase de grupos; de ceder el protagonismo, refugiándose cerca de su portero y, en aquella ocasión también, lo pagó caro debido a que concedió un empate en el epílogo tras un gol de cabeza.
A pesar de las advertencias ya presentadas, Ronald Koeman volvió a incurrir en los mismos errores y lo pagó con la eliminación. En un seleccionado con tantos jugadores capaces de hacerse cargo del balón, tantos creativos y jugadores de buen pie, optó por ceder el terreno e intentar aprovechar los contraataques. Por ello, como ya le había sucedido, no logró hacerse con la victoria, pero esta vez significó la despedida de la competencia.