La farsa que cambió la historia de los Mundiales
La trilogía entre Alemania Federal, Argelia y Austria que llevó a la FIFA a cambiar el reglamento de la competición.
Desde 1930 y, en vísperas de la edición de 2026, se han disputado un total de 22 Copas del Mundo, por lo que el reglamento, la cantidad de selecciones participantes, la manera de disputa, de clasificación y demás han ido variando a lo largo del tiempo. Ahora bien, aquel suceso en el Mundial de España 1982 produjo una inmediata reacción por parte de la FIFA, que para la siguiente cita ya había cambiado las reglas.
El Campeonato del Mundo de 1982 fue el primero para distintas selecciones, principalmente debido a la expansión de 16 a 24 participantes, y Argelia fue una de ellas, compartiendo grupo con Austria, Alemania Federal y Chile. En su primer cotejo mundialista sacudió el escenario mundial al derrotar a la poderosa Die Mannschaft por 2 a 1, al partido siguiente cayó ante Austria por 2 a 0, por lo que se encontraba con serias chances de meterse en la siguiente fase.
El escenario de la especulación
A razón de ello, se iba a vivir una infartante definición de grupo entre los tres; Argelia, Alemania Federal y Austria. Ya cada uno con dos partidos en su haber, Los Zorros del Desierto contaban con dos puntos, en ese entonces se daban dos puntos por victoria, y -1 de diferencia de gol, los germanos también con dos unidades, pero +2 de diferencia y finalmente el seleccionado austríaco con cuatro porotos y +3. De esta manera, las tres selecciones podían tanto clasificar como quedar eliminadas.
He aquí el meollo de la cuestión, que por disposición previa del torneo, el enfrentamiento entre el combinado africano ante el chileno y el de los europeos se jugaron con un día de diferencia. El 24 de junio de 1982 Los Verdes derrotaron 3 a 2 a La Roja, quedando provisoriamente segundos, con 0 de diferencia de gol, pero dejando a las claras cuál era el resultado que necesitaban los otros dos combinados para meterse en la siguiente fase.
Y así fue, el 25 de junio Horst Hrubesch marcó el 1 a 0 inicial a los diez minutos del primer tiempo para la, en ese momento, dos veces ganadora del Mundial y de allí en más el partido entró en una meseta de la que no volvió a salir. Pases intrascendentes en mitad de cancha, sin remates al arco, silbidos desde la tribuna, todos aquellos fueron los condimentos y realidades que se vivieron aquel día en Gijón. De esta manera, los tres finalizaron con cuatro unidades, pero Argelia fue el que peor diferencia de gol obtuvo, quedando afuera, Austria +2 segunda y Alemania +3 primera.
El Pacto de Gijón y el cambio de era
Debido a esto, la Federación Internacional de Fútbol Asociado dictaminó que a partir del Mundial México 1986, todos los terceros partidos de la fase de grupos iban a jugarse a la misma hora para que así ninguna selección sea perjudicada como lo fue en ese entonces el combinado africano.